Por ello, la SSM exhorta a las y los padres de familia a extremar precauciones para el cuidado y seguridad de sus hijos, ya que pueden ocurrir accidentes como quemaduras ocasionadas con la estufa, caídas, fracturas, intoxicación por ingerir sustancias tóxicas o medicamentos o picaduras de animales.
O bien, accidentes por explosivos o pirotecnia, que muchas ocasiones provocan incendios; la población más vulnerable oscila de uno a cinco años, aproximadamente.
Ante ello, es importante que los papás estén al pendiente de que los menores eviten jugar en la cocina o en espacios que pongan en riesgo su salud, ya que pueden ocasionarse alguna herida con objetos punzo cortantes.
Si es posible, colocar barandales y puertas de acceso para las escaleras o azoteas, además de instalar antiderrapantes en los escalones y los baños.
No dejar sustancias tóxicas o medicamentos al alcance de los niños y en caso de contar con algún medicamento o sustancia, colocarlo en recipientes adecuados o en un sitio seguro que no esté al alcance de los niños.
Es importante considerar que no se deben dejar objetos pequeños tirados en el suelo; cuando un niño esté jugando, después de terminar de jugar, se sugiere colocar sus juguetes en algún sitio para evitar accidentes.