Emite SSM recomendaciones para prevenir salmonelosis e intoxicaciones

Morelia, Michoacán, a 31 de agosto de 2017.- La Secretaría de Salud de Michoacán (SSM) a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos (Coepris), invita a la población a prevenir las enfermedades gastrointestinales como la salmonelosis y la Intoxicación estafilocócica, padecimientos comunes en esta temporada y que están asociadas al consumo de carne de res y pollo contaminados.

Tanto la salmonelosis como la Intoxicación estafilocócica, enfermedades transmitidas por alimentos contaminados se pueden evitar, con medidas básicas de limpieza; además de que se deben detectar los síntomas a tiempo y acudir al doctor, tales como fiebre, náuseas, diarrea y/o dolor abdominal, aunque también pueden manifestarse otros.

En el caso de la salmonelosis, ésta comúnmente se encuentra asociada al consumo de carne de res y pollo contaminados con esta bacteria.

La intoxicación estafilocócica se asocia principalmente al consumo de jamón contaminado o descompuesto, productos de carne de res o aves, pasteles rellenos de crema, mezclas de alimentos o restos de comida.

De acuerdo con la autoridad sanitaria, los alimentos pueden contaminarse desde su origen por inadecuadas prácticas de higiene en la producción, por ejemplo, el riego de frutas y verduras con aguas negras; o bien por la presencia de medicamentos en carne, por su uso excesivo en el ganado.

Otra forma por la cual se contaminan los alimentos es la incorrecta aplicación de prácticas de manejo e higiene durante su preparación, distribución o almacenamiento; siendo las principales causas:

-Ausencia de estas prácticas por quienes manipulan alimentos.

-Uso de utensilios y equipo contaminados.

-Contaminación cruzada de alimentos listos para el consumo.

-Uso de agua o materias primas contaminadas.

-Presencia de fauna nociva como insectos o roedores en el lugar donde se preparan alimentos.

Cinco pasos para la prevención:

Mantener la limpieza durante la preparación de los alimentos para que lo que comes sea seguro. Lavar tus manos antes de preparar, servir y consumir alimentos, lavar tus manos después de ir al baño, al llegar de la calle, tocar dinero o mascotas. Lavar y desinfectar muy bien verduras y frutas, así como las superficies e instrumentos utilizados en la preparación de alimentos, proteger la cocina de insectos y otros animales, almacenar alimentos en recipientes cerrados.

Separar alimentos crudos de los cocidos para que no se contaminen entre sí.  Almacenar en tu refrigerador los alimentos cocinados o listos para comer en la parte alta y los crudos en la parte baja; utilizar diferentes utensilios para preparar alimentos cocidos y crudos, como cuchillos y tablas de cortar.

Cocinar completamente carne, pollo huevos y pescado para eliminar la mayor parte de los microorganismos que pudieran ser causantes de enfermedades, recalentar los alimentos hasta que estén bien calientes o hirviendo (mínimo 5 minutos) y cuidar que los jugos de carnes rojas y pollo sean claros y no rosados.

Refrigerar los alimentos perecederos los antes posible bajo los 5 grados centígrados, no guardar comida mucho tiempo aunque sea en el congelador, no dejar alimentos cocidos a temperatura ambiente por más de 2 horas, no descongelar alimentos a temperatura ambiente siempre debe ser en el refrigerador, mantener la comida caliente arriba de los 60 grados centígrados.

Seleccionar alimentos sanos y frescos, utiliza agua potable, no utilizar alimentos después de su fecha de vencimiento, usar dos gotas de cloro o plata coloidal por litro de agua y dejarla reposar media hora antes de beberla o bien hervirla por 5 minutos, lavar y desinfectar las frutas y verduras especialmente si se comen crudas, elegir alimentos ya procesados como la leche pasteurizada en vez de bronca o sin hervir.